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HYBRIDa_Entrevista a Sylvia Felipe y Jordi Truco, HYBRIDa (Vía Construcción, nº42, marzo 2007)

¿Cuál es vuestra historia como estudio?

Empezamos construyendo 24 viviendas en Amposta (Tarragona) para un promotor privado, con lo que comenzamos pronto a saber lo que significa tener que defender tu proyecto. También hicimos diversos proyectos de reforma, que sí nos permitían un ejercicio más libre. Después de tres años, queríamos profundizar en estrategias más contemporáneas de proyectar la arquitectura. Así que decidimos estudiar un posgrado en la Architectural Association de Londres. Estudiamos el AA Emergent Technologies and Design, un curso orientado a conocer la influencia de las nuevas tecnologías en la manera de proyectar, con el objetivo de ampliar la metodología del diseño arquitectónico. Aprendimos mucho, entre otras cosas, a cómo trabajar con controles numéricos, la fabricación digital, evolutionary computation (software de diseño experimental)... Hicimos una tesis sobre una estructura de geometría variable, que denominamos HybGrid. Después de acabarla, entramos en el Centro de Biomimética de la Universidad de Reding. Empezamos a trabajar sobre materiales composites, afinando en la técnica de cómo construir algo que va a cambiar frecuentemente de forma. Luego regresamos a Barcelona. Fue complicado porque intentamos continuar con el proyecto Hybgrid y era muy difícil encontrar recursos. Nos encontramos muchas puertas cerradas. Así que Jordi decidió entrar en el Master de Arquitecturas Genéticas de la ESARQ-UIC. Al cabo de un tiempo, obtuvimos unos fondos de investigación del British Council que curiosamente no habian dado a ningún proyecto de arquitectura hasta entonces para continuar trabajando en el hybGrid, donde contamos con la fantastica ayuda del ingeniero Marco Verde. Junto con la Universidad de Reding, estuvimos un año desarrollando toda la parametría y los materiales composites. Ahora acabamos de obtener el apoyo del Programa Gènesis de la Generalitat de Catalunya, que nos permitirá trabajar otros seis meses más, en concreto, todo lo relativo a la ingeniería de control, envío de datos y la preparación de un prototipo que se mueva a través de la conexión a un ordenador.


Y luego llegó el proyecto Eurocont...

Mientras desarrollábamos toda esta vertiente investigadora, montamos el despacho. Y lo pudimos hacer gracias a un encargo: Eurocont. Se trataba de habilitar un espacio industrial a uno de oficinas. Lo que caracteriza este proyecto es la fachada interior, que consiste en el desarrollo de una regla que nosotros definimos. Ésta, a su vez, produce un patrón (de orificios, en el caso de la fachada de Eurocont) en un plano. De la misma manera que podemos producir infinidad de patrones con la regla, puedes producir infinidad de paneles gracias al control numérico. Intentamos, en lugar de volcar el diseño hacia un objeto concreto, volcarlo hacia un proceso. Se trata de diseñar una estrategia con la que obtienes patrones siempre similares, del que eliges uno para luego reproducirlo y adaptarlo a las necesidades de aplicación en el proyecto arquitectónico. No vas a buscar un objeto final, porque en realidad no hay uno sólo, sino que se diseña un sistema capaz de adoptar varios. Por tanto, el objeto es valorable desde un punto de vista de proceso, no tanto de resultado final. Evidentemente, en el diseño siempre hay decisiones subjetivas y de estética, pero el simple argumento estético sobre cómo es el resultado final, no es suficiente. Creemos que hay que incorporar más conceptos.


¿Qué os estimuló a estudiar e investigar esta temática?

Nuestra preocupación reside en cómo se argumenta un arquitectura formalmente explorativa; el porqué un edificio tiene una forma y no otra, aunque ya sabemos que un edificio debe responder a un emplazamiento y a unas necesidades programáticas. Al hablar de arquitectura contemporánea con otras estrategias, entramos a abordar cosas que, como las nuevas tecnologías, provocan o argumentan un tipo de forma y permiten fabricarla más eficientemente. Por ejemplo, hasta ahora si una caja vale 10, un objeto con superficies complejas vale 100. En cambio, Eurocont demuestra que, a partir de un patrón, hacer agujeros distintos equivale en coste a hacerlos todos iguales. En síntesis, podemos dotar de complejidad y variabilidad a la forma sin que ello encarezca el proyecto y, algo muy importante, no escape al control del arquitecto. En el fondo, tú no puedes presentar al mercado algo que no puedes controlar. Cuando eres capaz de controlar al milímetro una forma muy compleja, puedes presentarlo al mercado como propuesta arquitectónica. Para nosotros, comienzan así a tener argumentación una serie de formalizaciones finales. Por ejemplo, ¿por qué un mueble suele ser ortogonal? En principio, porque es más fácil de fabricar y de controlar como arquitecto. Eso, al final, ha acabado generando un discurso teórico. En cambio, si dispones de otro proceso a la hora de formalizar, toma sentido que una mesa que no sea toda de ángulos rectos, porque sabes cómo producir este material, cómo curvarlo... Tenemos la suerte de habernos educado en una escuela que te enseña a que las cosas sean coherentes en sí mismas; a que proyectes algo y luego puedas decirle al industrial y al constructor “hazlo”. En suma, a que el proyecto arquitectónico tenga que ver con la manera cómo se materializa. Si trabajas sólo con los parámetros que te permite la visualización en un ordenador, no tienes límites; puedes caer en la trivialidad. Así que debes trabajar haciendo lo que te permite la materialidad. Por ejemplo, el composite de fibra utilizado en el HybGbrid puede doblarse hasta un punto determinado, por lo que en el ordenador trabajarás con unas curvas determinadas. A través de un camino en el que nos interesa trabajar en el riesgo y la experimentación formal, tratamos de desarrollar un producto que se está haciendo en el estudio y que nos comprometemos a controlar hasta el resultado final. Como en el caso de la industria automovilística o aeronáutica, lo que se está diseñando en el ordenador es el producto que se va a fabricar. Esto es difícil encontrarlo en la arquitectura.


¿Cómo se plasma este concepto en el HybGrid?

Diseñamos un sistema paramétrico para controlar, y un sistema físico que recibe la información del primero. El operario no tiene que ir midiendo cota por cota. Sencillamente, el sistema, una vez remitidos los datos, se coloca en la cota exacta; el operario sólo se dedica a ensamblar. El arquitecto se compromete a controlar la forma. No sólo hay un trabajo de diseño, también todo un proceso de construcción. Una función puede tener muchas formas. Pero si vamos a la inversa y hacemos una forma, lo mismo encontramos una función que se ciñe a esa forma. La idea que defendemos es que “cada forma encuentra una función”. Es lo que podemos ver en el mundo natural, donde una mutación es aleatoria –no parte de una decisión–, pero puede encontrar un nueva función. Se trata de dar la vuelta a la ortodoxia de que “la forma sigue a la función”. D’Arcy Thompson afirma que las cosas son el resultado del diagrama de fuerzas que actúan sobre ellas –por ejemplo, el cuerpo humano tendría las piernas de una longitud determinada según la fuerza de la gravedad. Argumenta las formas en función de fenomenos físicos o químicos, no estéticos. Si prestamos atención a esto, por ejemplo, quizás podríamos llegar a construir edificios más ligeros, que consuman menos energía.


Después de las dificultades que encontráis para poner en marcha el despacho en Barcelona, ¿cómo conseguís la confianza del cliente para llevar a cabo Eurocont? Eurocomercial de Nuevas Tecnologías de la Construcción representa sistemas de la construcción muy contemporáneos (muros cortina, anclajes, fabricación en seco...). Así que el cliente fue un entusiasta que nos dejó las manos un poco libres. Cuando empezamos a trabajar, nos dimos cuenta que estábamos utilizando las estrategias de siempre, en las que el cliente quiere una distribución y tu debes adaptarte. Pero decidimos trabajar a fondo la fachada. En esta entrega proponemos un patrón de fachada y además un manera de producirlo. Construimos un prototipo mecanizado y conseguimos el visto bueno del cliente. Con Technocladd, que es el fachadista, estudiamos la manera de sustituir la última capa por un panel de metacrilato mecanizado. Buscamos y conseguimos el sistema para mecanizar los paneles. De hecho, lo hicimos nosotros mismos en el centro de control numérico que funciona en la ESARQ-UIC. La verdad es que, por los procesos convencionales, un proyecto de estas características –donde tampoco había una gran inversión– no lo hubiésemos consumado. El mercado no nos lo permite porque aún es muy caro trabajar con estas tecnologías. No sólo fue un proyecto atípico en el planteamiento arquitectónico y constructivo. Además lo fue, por decirlo así, en el empresarial... Veíamos que como encargo y como esfuerzo, no nos salía a cuenta. Así que estuvimos dándole vueltas hasta que decidimos hacer de contratistas. Ofrecimos el proyecto a varias constructoras y, al final, nosotros éramos los que hacíamos la mejor oferta.El problema del despacho de arquitectura en el control de la obra es siempre el mismo: poco pagado por la cantidad de horas que supone. Vemos que, en el mercado, una manera de poder controlar y cobrar por ello es hacer de contratista. Así que el despacho se dedicó a arquitectura y a contrata durante el año y medio que duró el proyecto, y los seis meses del diseño. En nuestra opinión, la gran ventaja es que se demuestra que el arquitecto puede controlar el coste de las obras y ajustarse al presupuesto. Además, como conocemos y podemos adaptarnos a los sistemas, no encarecemos el proyecto. La incorporación del nuevo diseño al proyecto es muy ágil. Nos funcionó muy bien y el presupuesto está muy ajustado. La gente que lo ve piensa que es mucho más caro. Estamos empezando otro proyecto que, si prospera, barajamos la posibilidad de recurrir a la misma fórmula.


¿Qué materiales os interesan?

No son tanto los materiales, sino sus propiedades. Todos los materiales que puedan auto-organizarse, es decir, que cuando le aplicas una fuerza, generan una forma. La arquitectura huye de los materiales elásticos y al incorporarlos consigues resultados sorprendentes. De hecho, el Hygbrid salió al ir estudiando en las obras de Frei Otto cómo la elasticidad jugaba en el proyecto. La investigación nos ha llevado a interesarnos por materiales que tengan un alto rendimiento de deformación y no acaben plastificando. Entre ellos, toda la familia de los materiales composites, que pueden recibir diferentes torsiones, flexiones, etc, y volver a colocarse en su posición inicial; también los inflables o la fibra de vidrio. Por ejemplo, nos gustaría trabajar con el hormigón en un centro de control numérico que mecanice superficies que sirvan para encofrar, y poder dar así la solución a las formas. Todo este trabajo os obliga ha estar constantemente informados de todas las novedades que revela la ciencia y ofrece la industria...Conseguimos estar conectados. Ha sido muy difícil encontrar los fondos para financiar nuestro trabajo, así que aprovechamos estas oportunidades para hacer una investigación real y abierta. No es que tengamos ni busquemos un abanico inmenso de conocimientos, pero en las cosas en las que estamos involucrados, tenemos un gran bagaje. Por ejemplo, si hablamos de actuadores, composites...


¿Os habéis planteado volver a trabajar en el extranjero?

Sí, es algo que hemos pensado. El mundo académico es un respaldo económico muy interesante. Por ejemplo, el Pratt Institute de Nueva York facilita que el estudio pueda dedicarse a la investigación y tengas un sueldo decente, lo que hace plantearte mover allí el despacho. Una de las posibilidades es irnos a Estados Unidos una época, pero no lo vamos a hacer de momento. Vemos que en países como Gran Bretaña y Estados Unidos, hay una actitud explorativa, ya que el mercado es más receptivo a la innovación. De hecho, muchos de los elementos que utilizamos en nuestros proyectos, como los actuadores, nos los suministran desde Estados Unidos. Nuestra percepción es que se innova mucho más en la industria que provee los sistemas constructivos a la arquitectura, que en el propio diseño arquitectónico. Nosotros intentamos diseñar en función de esos sistemas.